No despiertes

No despiertes “De rosa a gris” María Dolores. Era una mujer de 47 años, con un aspecto opaco,de pequeña estatura, y de tes morena. de complexión media robusta. Un jueves de junio de 1990. Salio de su casa un busca de trabajo, estaba sola su madre había fallecido hacia pocos días. Era tímida, no socializaba casi nunca con las personas. Iba muy aprisa.., volteo hacía una Iglesia que estaba abierta, y entro, se encamino hacía un nicho de un santo, se santiguo y rezaba con la cabeza inclinada. Pasaron 15 minutos, salio rápido y presurosa. María Dolores, se detubo frente a una casa, toco la puerta, y unos minutos después abrió un hombre de aspecto campesino.
Le hizo una pregunta..¿busco al señor Carlos Bargas?.. el pequeño hombre le contesto.. El señor Bargas se encuentra fuera de la Ciudad, ella lo observa por unos instantes y resuelve contestar..gracias,volveré.. sale del lugar y camina muy apresurada..
Al anochecer llega a su casa, pone una olla de barro con agua en el fuego de la estufa. “La estufa” Una estufa vieja de petroleo que hacía un humo denso y se penetraba un olor al combustible en la ropa, era como si ese olor fuera el olor de la pobreza.
María Dolores, toma un jarro y hace una especie de té, se sienta y lo toma, sus ojos expresan una tristeza y melancolía.
Sola allí en ese cuarto frío de paredes desquebrajadas, techo de bigas gruesas, son troncos de arboles que sostienen los techos de tierra.
María Dolores piensa y como que quisiera llorar, se levanta y va hacía una cama vieja de colchón de borra, así estaban hechos antiguamente era como de una fibra algodonosa y áspera, con eso rellenaban las telas de los colchones.
Se recostó y cobijo con una manta y una cobija gruesa de una especie de hilo áspero color negro y con rallas de colores, parecido a los zarapes Méxicanos.
Ella se volteo hacía la pared y se quedo dormi
a la mañana siguiente-